
Las Tres Puertas
¿Alguna vez han hablado mal de ti? ¿Te han difamado? ¿Te han lastimado? ‘Te dijeron que cometiste tal o cual error, es decir te sentiste señalado(a)? O, simplemente, ¿no te has sentido escuchado? Esas situaciones, sin duda, nos caen como baldazo de agua…
Es muy probable que a todos nos ha pasado eso, vivimos preocupados por este incidente, tal vez por mucho tiempo guardamos estas cosas que no hacen otra cosa mas que robarnos la tranquilidad y la paz.
Nos preocupa mucho lo que opinen de nosotros, especialmente si los comentarios sobre nsotros son negativos. Pero a decir verdad, no vale la pena perder el tiempo en ello.
Lo peor de todo es que se quedan clavadas como estacas en nuestro corazón causando heridas, resentimientos, odio, etcétera. En definitiva nos desaniman.
¿Qué hacer? Bueno, permíteme compartir contigo esta anécdota a la que podemos titular Las Tres Puertas y que nos ayudarán a tomar actitudes más saludables para nuestra alma.
Un joven discípulo dijo a un sabio filósofo: Maestro, un amigo tuyo estuvo hablando mal de ti. Espera, le interrumpió el filósofo. ¿Ya hiciste pasar por las tres puertas lo que vas a contarme?
¿Qué tres puertas? Respondió el aludido a lo que el filósofo dijo: Sí, la primera es la verdad ¿Estás seguro que es totalmente cierto lo que vas a decirme?
No, lo oí comentar a unos vecinos.
Al menos lo habrás hecho pasar por la segunda puerta, la bondad. Lo que quieres decirme ¿es bueno para alguien?
No, al contrario.
Y la última puerta es la necesidad ¿es necesario que yo sepa lo que quieres contarme?
No, no es necesario.
Entonces dijo el sabio sonriendo: “Si no es verdadero, ni bueno, ni necesario, mejor será olvidarlo para siempre”
¡Qué bueno sería pensar siempre en las tres puertas antes de hablar!
Ojo, probablemente tu eres el que ha hablado mal de alguien, ha difamado, ha lastimado, señalaste a alguien o, en la última de las instancias, no has sabido escuchar.
La magia del amor a la vida, a mi persona y a mi projimo puede hacer milagros en nuestra vida.
Deja, libera, filtra por las tres puertas estos comentarios… Se puede, ¿quieres?
Si quieres que la magia del amor esté latente en tu vida, entonces recuerda las tres puertas; más aún, oremos por esas personas que seguramente en ese momento no tienen algo más importante que compartir. Nadie da lo que no tiene.
Buenos días.
