The New Vision



Presentación en el Templo

Cristo, cuando niño, fue presentado en el templo por sus padres como un ofrecimiento a Dios. María y José ofrecieron su hijo al Padre celestial haciendo la presentación de dos palomas –en lugar de un cordero, dado que ellos eran pobres. Este ofrecimiento era una señal visible de los pensamientos que había en su corazón.
Ellos querían dar gracias a Dios por el don de la vida, por medio de la persona de su querido hijo Jesús. José y María querían expresar su gratitud en una forma pública y por ello fueron al templo para dar gracias.
Hoy día escuchamos mucho sobre el aborto y de los padres que no cuidan a sus hijos. Por ejemplo, una madre mató a su hija de dos años ésta porque estaba llorando demasiado. Estamos llamados a ser personas que deben respetar la vida en todas sus formas, desde el momento de la concepción hasta la muerte natural.
El hogar es la primera escuela y un sitio preponderante tiene la iglesia en esa educación. Los niños aprenden más por medio del ejemplo en el hogar que en cualquier escuela. En la iglesia los niños aprenden los sacramentos y la historia de la Santa Biblia. En el hogar ellos aprenden como poner estas enseñanzas en práctica.
Cuando el sacerdote Simeón recibió a Jesús, sintió en su corazón que Jesús era un niño especial, un niño que estaba destinado para ser el consuelo del pueblo de Israel. Los niños son la imagen de Dios en nuestra comunidad y tenemos la obligación de crear un ambiente sano y bueno para que todos los niños puedan crecer y desarrollar sus dones y talentos.
Las figuras de los ancianos, Simeón y Ana en el templo, representan un mundo viejo el cual el niño Jesús vino a renovar. Ellos se dieron cuenta que Cristo es la LUZ que todos necesitan.
Hoy día, nosotros también necesitamos esa misma LUZ.