The New Vision



Aquí Habita la Felicidad

Cuenta la historia que en la milenaria ciudad de Pompeya, durante la época del imperio romano, fue hallada una evocación a la felicidad en una panadería con una inscripción que decía: “Hic hábitat felicitas” (aquí habita la felicidad).
Desde los albores de la historia, los hombres han tratado de encontrar la felicidad pero ¿qué es en realidad la felicidad? ¿Es realmente un concepto medible? Los hombres de todas las épocas han tratado de definirla. El diccionario de la Real Academia dice: “Felicidad es un estado de ánimo que se complace con la posesión de un bien”. El poeta griego Horacio decía: “Feliz el hombre que, libre de preocupaciones, como sus antepasados, trabaja la tierra que heredó de su padre, con sus propios bueyes, y a nadie le debe nada”.
La Biblia dice: “Felices los que lloran, los que buscan la paz, los de corazón limpio, los que tienen hambre y sed de justicia”. Los psicólogos modernos incluso han inventado escalas para medir la felicidad, a saber: “Oxford Happiness Inventory”, “Oxford Happiness Questionnaire”. Está también “La escala del bienestar subjetivo”, etcétera. Hay libros sobre la materia, como “La Geografía de la Felicidad” de Eric Weiner. Esta también el “Mapa Mundial de la Felicidad” de Adrian White.  Incluso, en 1972 se estableció el primer “Indice Nacional de la Felicidad” en Butan.
Existe un sinnúmero de variables para medir el sentimiento de felicidad. Amartya Sen, filósofo y economista bengalíe, ganador del Premio Nobel de Economía en el 1998, estableció algunos criterios para medir el bienestar, a saber: salud, educación, nivel de vida, gobierno, bienestar psicológico y uso del tiempo, aunque puede haber más de cien.
Y en base a dichos parámetros, se ha dicho entonces que algunos países son más felices que otros. La revista “Conozca Más” publicó una lista de los diez países más felices y los diez países más infelices del planeta. Según sus criterios, el país más feliz de la Tierra es Noruega, considerado como el país más democrático del mundo, con un ingreso per capita de 53 mil dólares anuales.
Por otro lado, el país más infeliz es Burundi. Según la revista Forbes, el país más feliz de Latinoamerica es Uruguay. La encuesta Gallup 2008 dice que el dinero no es necesariamente el criterio único para la felicidad. Y señala entonces que Costa Rica es el país más feliz de Latinoamérica, porque da más valor a las relaciones sociales que a lo financiero.
Creer que el dinero lo es todo es un riesgo porque puede conducir a la ilegalidad. Quizá algo universal que todos los países debieran tener es el respeto hacia el prójimo, el amor a la naturaleza, la protección de los débiles y la preservación de sus tradiciónes.A nivel personal, aunque Kant decía que “la felicidad es indefinible”, los psicólogos hablan del “bienestar” y, más o menos, señalan que los siguientes factores pueden ayudar a los seres humanos a llevar una vida más estable emocionalmente y a tener una buena salud:
(1) Practicar una espiritualidad: Todas las religiones ayudan al ser humano a tener un sentido de misión. El Cristianismo concretamente establece que el sufrimiento es redentor. (2) Aquilatar espacios de recreación y practicar varios hobbies. La mente humana necesita ser expuesta al arte y a la sana recreación. (3) Tener una alimentación balanceada. Vivimos en una época en que es más fácil saber que alimentos son los mejores. El consumo excesivo de grasa es perjudicial para la salud. (4) Dormir y descansar considerablemente. El cuerpo humano es una batería asombrosa que necesita recargarse cada día. El trabajo sin treguas conduce al estrés y a la fatiga crónica. (5) Tener un trabajo que haga sentirnos útiles a la sociedad. La falta de actividad provoca crisis. Aún los jubilados, deben practicar cierta “terapia ocupacional”.  (5) Practicar una psicología positiva de la vida. Los problemas son retos. Se puede ser feliz, si se quiere, aún en las circunstancias más deplorables. (6) Tener lazos humanos de relaciones sociales. No podemos evitar necesitar de los demás. En nuestra lista de amigos debe haber unas diez personas, por lo menos. (6) Practicar el ejercicio del cuerpo. Es el medio mas eficaz para quemar todas las  toxinas acumuladas durante la semana.  (7) Practicar el buen humor. La risa es un remedio infalible. (8) Practicar el altruismo y la benevolencia. La práctica de la compasión hacia los más débiles es un valor supremo que engrandece al espíritu humano.
En el análisis final, podemos decir que no existen recetas de cocina para alcanzar la felicidad. Cada quien debe elaborar su propio método.  Y es bueno ser consciente de que la felicidad está en nuestras manos. Los seres humanos no podemos evitar, como dicen los franceses, estar “a la chasse au bonheur” (a la caza de la felicidad).