El Papa Arribará en el Avión “Pastor Uno”
WASHINGTON, D. C. (ZENIT.org).- El Presidente George Bush y su esposa darán la bienvenida al Papa Benedicto XVI, el 15 de abril, cuando llegue a la base aérea de Andrews, para una visita de seis días a Estados Unidos que le llevará a Washington y Nueva York.
Se espera que el Papa, según informó la Conferencia Episcopal en su página web, llegue a las cuatro de la tarde en el vuelo de Alitalia denominado “Pastor Uno” (“Shepherd One”), que recuerda el nombre del avión del presidente de este país, “Air Force One”.
Al Santo Padre le acompañarán varios representantes de la Santa Sede y más de 60 periodistas de la prensa vaticana acreditada.
A su llegada, el Papa Benedicto será saludado por varios representantes eclesiales, incluyendo al arzobispo Pietro Sambi, nuncio apostólico en Estados Unidos; el cardenal Francis George, de Chicago, presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos; el arzobispo Donald Wuerl, de Washington, y el arzobispo Timothy Broglio, de la Arquidiócesis de los Servicios Militares de los Estados Unidos.
La Ideología de Género
Hombre y Mujer: su Complimentariedad
Por Inmaculada Álvarez
Especial para La Nueva Vision
MADRID, España. (ZENIT.org).- El verdadero camino para que se reconozca la igual dignidad y derechos entre hombre y mujer, pasa por la aceptación de su diversidad natural. Hombre o mujer “se es” y no sólo “se construye socialmente” y, por tanto, una legislación justa no puede apoyarse en una concepción antropológica falsa.
Esta es la conclusión más importante de las jornadas sobre la ideología de género presentadas recientemente en la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid, en la que se analizó la preeminencia de esta ideología en la legislación española.
Origen de la diferencia hombre-mujer
Según Jokin de Irala, profesor de Medicina de la Universidad de Navarra, “la naturaleza es «tozuda» en contra de lo que algunos pretenden, cuando consideran que no existe absolutamente ninguna diferencia entre mujeres y varones. Más bien al contrario, mujeres y varones somos diferentes en todas las células de nuestros organismos.
“Al negar la existencia de los presupuestos cerebrales de la personalidad y de las tendencias del comportamiento que muestra la biología humana, se está combatiendo la propia naturaleza de la persona varón o de la persona mujer. La libertad humana, en cambio, consiste en construirnos desde estos presupuestos que no podemos negar y no en luchar contra los mismos”, añadió.
“Desde estas diferencias, mujeres y varones se enriquecen mutuamente sabiendo que tienen una misma dignidad como seres humanos”.
¿Hasta qué punto llega esa diferenciación? Según la Doctora en Medicina María Gudín, en su ponencia “Cerebro y Diferencias sexuales”, el ser humano “tiene cuatro dimensiones básicas: física, psicológica, espiritual y cultural. Estas dimensiones básicas están íntimamente entrelazadas entre sí; el hombre es una unidad en la diversidad. Así, la condición sexuada del hombre es un fenómeno de extraordinaria amplitud, que caracteriza todos los estratos y componentes de la compleja unidad que constituye al hombre.
“La persona humana es hombre o mujer y lleva inscrita esa condición en todo su ser. El programa genético, el sistema endocrino, los órganos genitales internos y externos, el cerebro y la figura corporal son sexuados. Por ello podemos afirmar que somos biofisiológicamente sexuados o, en otras palabras, que la sexualidad tiene una dimensión biológica indudable”, agregó.
Citando a la científica Natalia López-Moratalla, Irala afirmó por su parte que la dualidad sexual “existe ya desde el primer cuerpo unicelular humano llamado cigoto. Los genes de la feminidad y de la masculinidad producen cambios tan diferentes como el ritmo lineal de la fisiología del varón y el ritmo cíclico de la mujer”.
Cerebro de mujer, cerebro de varón
Según afirmó Irala, existe un cerebro de mujer y un cerebro de varón: “Existe una base biológica, un presupuesto genético, que subyace a la existencia de dos tipos de cerebros humanos. Gracias a las técnicas actuales de neurociencias como la tomografía de emisión de positrones (PET) o las imágenes funcionales de resonancia magnética (fMRI), es posible observar y estudiar mejor este hecho. A igualdad de coeficiente intelectual, hay tareas que, por término medio, resuelven mejor las mujeres y otras los varones. Estas diferencias se observan incluso a edades donde los factores socioculturales no han podido actuar todavía.
La Manzana y el Sexo
El Amor Debe ser para Siempre
Por el P. Ignacio Plascencia
Fuente: Catholic.net
Estudiaba en la biblioteca cuando se me acercó Melani, una buena amiga, sencilla, honesta y limpia; traía cara de perplejidad. Tras saludarnos, surgió un diálogo así:
— Si te dan una manzana, ¿te la comerías?
— Si me la das tú, por supuesto que sí.
— ¿Aunque no sea la hora de la comida?
— Si me apetece, ¿por qué no?
— ¿Es malo comer entre comidas?
— De vez en cuando...
— Entonces, por qué el sexo fuera del matrimonio lo es.
— ¡!
Fue hace unos cuantos meses, recuerdo perfectamente; estudiaba física para el examen y la pregunta amargó los cálculos y las fórmulas. Además, me incomodaba sobremanera tratar estos temas con una amiga. ¿Por qué el placer de morder una manzana es aceptable y la pasión de poseer a una chica no?
La pregunta de Melani tenía origen en una afirmación mía hecha en clase de formación moral: “No acepto que me digan que el sexo es malo y, además, no acepto que las relaciones prematrimoniales sean malas si no me dan razones válidas”. Algunos compañeros pensaron que desafiaba al profesor e hicieron correr la noticia.
Primero: El sexo no es malo, ¿acaso se trata de un invento del demonio?
Segundo: El placer es bueno en cuanto satisface los deseos naturales del hombre.
Eso fue lo que dije en clases. Después me puse a reflexionar...
La vida y la muerte no pueden compararse con la mesa o con la fruta, porque la manzana nos nutre pero el sexo lleva a la vida. Por ello quizás el placer sexual no deba igualarse al deleite del paladar, así sin más.
Por otro lado, el sexo entre comidas (fuera del matrimonio), sólo puede ser o como fornicación o como relaciones prematrimoniales. ¿Es malo el sexo de ambas formas? ¿Qué diferencia hay entre fornicación y relaciones prematrimoniales?
Para la persona casada, todo acto sexual fuera del matrimonio es fornicación. Para los novios en cambio, cuando ya se han prometido fiel y definitivamente el uno al otro y lo único que les falta es rubricar esa donación poniendo como testigos de su palabra a Dios, a la Iglesia y a los hombres, entonces se trata de relaciones prematrimoniales.
Si se trata de relaciones sexuales entre dos novios cuyo amor no es definitivo, admite vueltas atrás, no está del todo resuelto, o no pasa más allá de una hipótesis donjuanesca, entonces es fornicación.
Entiendo que la fornicación constituye ante todo un desorden de orden natural y por tanto desorden de orden moral. Por eso la Iglesia corrobora la maldad intrínseca del sexo fuera del matrimonio o del sexo donjuanesco al llamarlo ilícito.
.Cuando dos se quieren profunda e íntimamente, la unión sexual requiere intimidad. Y la intimidad se logra sólo si hay exclusividad: soy para ella, ella es para mí; y todo esto con totalidad: todo yo soy para ti; toda tú eres para mí.
Si no hay las tres: intimidad, exclusividad y totalidad, necesariamente se está en la fornicación. La relación sexual establece un vínculo humano muy profundo que sólo se logra con intimidad, exclusividad y totalidad.
— Pero... en nuestros “momentos íntimos”, yo soy totalmente para mi novio(a) con una exclusividad que sólo él(ella) y yo poseemos.
Que bueno que así sea; pero, ése ser todo para ella o ser todo para él con exclusividad, sólo puede garantizarse en los momentos íntimos.
