The New Vision



¡El crecimiento en la fe es proyecto de vida!

Por Rebecca Piña Cammarota

Se acabaron las vacaciones de verano y los estudiantes, con sus mochilas nuevas, vuelven a sus estudios. Las escuelas ponen en marcha el currículo del nuevo año escolar. Pronto comienzan los programas de educación religiosa y los catequistas preparan su labor de amor, pasando la fe a las siguientes generaciones. Claro que la educación en la fe es el deber de los padres y que comienza desde la más tierna infancia.  Esa educación se complementa ya que  “la parroquia es la comunidad eucarística y el corazón de la vida litúrgica de las familias cristianas; es un lugar privilegiado para la catequesis de los niños y de los padres.” (CIC 2226)
Con frecuencia hablamos de la “la Iglesia” al referirnos a nuestra parroquia local. Pero la parroquia es sólo parte del cuadro, siendo el lugar concreto donde se celebra  la liturgia,  los sacramentos y se llevan a cabo los ministerios vitales.  Pero hay que ampliar nuestra visión de la Iglesia. Nuestra Iglesia universal es un tesoro de sabiduría y enseñanzas que nos ayuda a crecer en la fe y acercarnos a Dios. Como todos los seres vivientes, una fe viviente necesita de alimento,  que se encuentra el discípulo adulto y maduro sobre todo en la unión con Cristo – “el Camino, la Verdad y la Vida” (Juan 14:6)  ¡Crecer en la fe es proyecto de toda la vida!
Como adultos, también tenemos oportunidad de “volver a los estudios”  al participar en el crecimiento en la fe,  ampliando y profundizando nuestra comprensión de las enseñanzas de la Iglesia Católica. “La formación de la fe de los adultos también trae beneficios para los niños y jóvenes. Una comunidad de adultos que tiene una fe bien formada y viviente será capaz de pasarla  a la próxima generación con eficacia. Además, el testigo de los adultos activamente continuando su propia formación muestra a los niños y jóvenes que el crecimiento de la fe es para toda la vida y no termina al llegar la adultez.” (40 Nuestros Corazones Ardían Dentro de Nosotros) Tenemos la dicha de estar en la Diócesis de Tucson, donde hay muchísimas oportunidades para compartir  la riqueza del tesoro  participando en clases que se ofrecen  en inglés y en español.  ¡Todos estamos  invitados al crecimiento y la formación, proyecto de vida!

Rebecca Piña Cammarota sirve en el concilio consultivo para el Equipo Ministerio Jordan.