The New Vision

“Sabia virtud de conocer el tiempo”: (Renato Leduc)

Posted on by Admin

Por: Eleazar Ortiz

“Yo no me puse listo” me comentaba un muchacho que graduaría en escasos días de preparatoria. “Se me fue el tiempo y no me ocupé en hacer lo que tenía que hacer para alcanzar las becas grandes. Hoy me siento solo”, terminó diciendo al tiempo que bajaba su mirada.  Esta situación, pensé, parece la segunda parte del artículo de mayo publicado aquí mismo y que titulé “Qué quiere el joven”.  Para unos jóvenes es muy claro el siguiente paso después de egresar de preparatoria y para otros la búsqueda se dificulta por las indecisiones y por la falta de un plan concebido con tiempo.
Este joven tiene un amigo muy cercano. Los cuatro años que comprende la preparatoria o high school se la llevaron juntos en la escuela. Los dos muy inteligentes y muy buenos hijos.  El muchacho que me hace los comentarios va a ir a “The University of Arizona” y tiene beca que le paga la colegiatura por cuatro años. Es un joven que sería el orgullo de cualquier padre que desea lo mejor para sus hijos. Sin embargo, él se sentía mal porque aceptaba que podía haber hecho mucho más durante los cuatro año y haber tenido más oportunidades de universidades y de becas. De buena altura, arriba de 1.80 mts., acepta que nunca quiso jugar basquetbol con disciplina y que no dedicó su tiempo y talento en servicio a la comunidad. Y entonces, se compara con su mejor amigo que asistirá a una prestigiosa universidad del país, además le dieron miles de dólares en una beca que le cubre hasta los estudios doctorales. “Él si se puso muy listo y se dedicó a ayudar a la comunidad y es el mejor estudiante de la clase” me dijo y con una sonrisa triste.  Recordé a Renato Leduc,  y su soneto Tiempo, cuando acepta que  “ignoraba yo aun que el tiempo es oro”.  Tenía en mi presencia a un excelente estudiante que aceptaba que no rindió a toda su capacidad y que podía haber alcanzado otras metas… si hubiera sabido lo que quería realmente.
Afortunadamente, este es un buen ejemplo, porque el joven, como ya se mencionó, es inteligente y noble.  Tuvo que pasar el tiempo y él tuvo que llegar a un parteaguas de su vida, para darse cuenta de que su futuro, buenísimo y real, pudo haber sido mejor si hubiera puesto un extra todos los días de su pasado reciente.  El tiempo pasa y es increíble como botamos las horas en cosas nimias y sin sentido. Tenemos que retomar a Leduc y aceptar que es  una “sabia virtud de conocer el tiempo”.  Al final el chico, con una gran sonrisa, me comentó que había aprendido la lección y prometió que haría del uso de su tiempo el mejor recurso para seguir adelante. “Al tiempo le voy a enseñar mis títulos” me aseguró con una sonrisa tímida  y partió a enfrentar su vida.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

*

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>