La Vida Religiosa
Posted on by AdminSan Francisco de Asís quiso poner énfasis en su decisión de seguir a Cristo y vivir con sencillez y en pobreza. Para San Francisco toda la creación era un espejo que daba una reflexión al poder, sabiduría y bondad de Dios. San Francisco quiso alcanzar a Dios con su modo de vivir como una familia de hermanos llevando los consejos evangélicos de pobreza, castidad y obediencia. Así hay un ejemplo para otros.
Las órdenes religiosas ven el voto de pobreza como una forma de no ser dueño de nada. Como Capuchinos Franciscanos no somos dueños de carros ni de propiedad alguna y no tenemos una cuenta personal en el banco. Los ingresos de todos los hermanos sostienen a todos. En imitación a Cristo tomamos el voto de castidad que nos da la libertad de vivir y proclamar el evangelio sin la preocupación de una familia. Obedecer a otro hermano en la comunidad es una forma radical de abandonar su propia voluntad personal y dar énfasis al deseo de llegar a la perfección por obediencia a otra persona.
La diferencia entre el sacerdocio diocesano y religioso está en la decisión consciente del grupo de vivir como hermanos verdaderos, con los hermanos ordenados o no ordenados sacerdotes. El Sacramento del Bautismo es el vínculo de ministerio y servicio común entre los miembros de una orden religiosa. La manera en que servimos a la Iglesia va a decir si en verdad somos fieles a nuestra llamada como hermanos. Somos sinceros a nuestra vocación cuando nuestra vida refleja un amor y respeto mutuo.
Viviendo y rezando como un grupo común es una parte mayor de la vida religiosa. Oraciones comunes como la Eucaristía, Oraciones de la Mañana y la Tarde son el punto base de la vida religiosa. Hay una identidad común que está expresada cada vez que los hermanos rezan juntos. Hay un énfasis mayor puesto en el concepto de la familia como una señal de unidad. Hay un compromiso a los valores evangélicos por medio de una vida de oración privada y comunal.
